Calificación de secuelas por accidente de tráfico
Permítanme ahora por favor, plantearles mi caso:
Mi hija, de 27 años, fue operada hace poco más de dos años, de la reconstrucción capsular del hombro derecho.
Cuatro meses después, todavía en proceso de rehabilitación, sufrió un accidente de tráfico en población, al ser alcanzado lateralmente el vehículo en el que viajaba, conducido por su esposo.
A causa del golpe recibido, el «arpón» que le habían colocado quirúrgicamente en el hombro, a fin de restaurar la normalidad de este, salió de su posición, desplazándose bruscamente hacia la espalda, deteniéndose a solo unos cm. De un pulmón. Aunque fue requerida la presencia de la Policía Local, los dos agentes que acudieron, permanecieron de brazos cruzados, sin atender las manifestaciones de dolor de mi hija, por lo que tuve que llevarla yo a urgencias, tras ser avisado del accidente. Todos los facultativos que la examinaron y la trataron desde entonces, han manifestado que el problema con el clavo o arpón desplazado, y sus secuelas, fueron consecuencia del golpe sufrido en el citado accidente. Tras una dilatada he intensa lucha con el hospital de Talavera de la reina, logramos que 4 meses después del accidente, entrara en quirófano. Se le retiró el mencionado arpón peligrosamente movido por el choque, y se reconstruyó la zona del hombro dañada.
Tras un largo proceso de rehabilitación, le han quedado tres profundas cicatrices en el hombro, y lo más grave, es que no ha recuperado la movilidad en el brazo, sufriendo fuertes dolores, adormecimiento, y debilidad en el mismo, efectuando labores tan cotidianas, como coger un objeto por encima del nivel de su cabeza, movimiento para el que tiene que ayudarse con el otro brazo, el izquierdo.
El cirujano que la intervino, ha manifestado que le quedarán esas secuelas de por vida, y que él no puede darle el alta, en vista de su estado.
A lo largo de todo este tiempo, esperando el oportuno juicio por el accidente, ha sido observada por una forense del juzgado durante prácticamente un año, quién había redactado un informe muy pormenorizado de las secuelas que acarreaba la lesión, tanto motoras, como dolorosas y estéticas.
De pronto, meses atrás, mi hija acudió a uno de los requerimientos del forense, y la profesional anterior ya no estaba, siendo vista en las últimas consultas, por un nuevo y joven titular de medicina legal.
Ayer, recibió la llamada del abogado que la su aseguradora le ha asignado, y le comunica que el juicio está previsto para el próximo mes de febrero de 2014, y, ¡sorpesa! El informe forense, tan solo le concedía tres puntos en concepto de secuelas del accidente, menos puntuación, que la adjudicada a su marido, que, si bien es cierto sufre desde aquél día crisis dolorosas en la espalda, no ha perdido movilidad alguna.
La verdad es que nos revelamos, ante tal injusticia del forense, que además, contradice totalmente el informe de su predecesora.
Nuestras dudas son las siguientes, sres. Letrados:
Los informes forenses son definitivos he irrecurribles?
¿Puede mi hija acudir a un perito en medicina traumatológica y ortopédica, para que la examine, y emita un informe, y presentarlo ante el juez?
Si es así, ¿habría que esperar al juicio, o se podría presentar cuánto antes?
¿nadie va a valorar la movilidad reducida que le ha quedado en el brazo a mi hija, según parece ya de por vida, y que le impide efectuar tareas necesarias, cotidianas de su cotidianidad habitual?
¿Qué papel debería adoptar ahora con fecha de juicio a la vista, el abogado nombrado por su aseguradora -quién no ha manifestado hasta el presente el más mínimo interés en el caso- y el contacto con él. Siempre ha sido tras requerirlo mi hija?
Puesto que desde el accidente mi hija está de baja-no laboral pues se hallaba desempleada por entonces- ¿cuenta como período a ser indemnizado? ¿Se puede hablar de cuantía por día de baja, y por cada punto de secuelas?
La otra aseguradora no ha dicho nada, ¿creerán que su asegurado tiene la razón?
Por favor, perdónenme la extensión de la consulta, y tantas preguntas, pero necesitamos saber algo después de tanto tiempo, y estamos dispuestos si es necesario, a la contratación de un letrado que sí vele por los intereses de mi hija, imprimiendo la seriedad he importancia que para su vida tiene el asunto.
Muchas gracias, y mis más profundos respetos. Un cordial saludo.
José Carlos
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